Boca Juniors empató 1-1 con Cruzeiro en un partido vibrante por la Copa Libertadores, complicando su clasificación a la próxima instancia.
El encuentro, disputado en la Bombonera, tuvo un final electrizante con varias jugadas polémicas, especialmente dos posibles manos en el área que el árbitro no sancionó o cobró de manera inconsistente, generando la protesta del equipo local.
Los goles del partido llegaron en momentos clave, y la actuación del arquero de Cruzeiro, Otavio, fue destacada, realizando numerosas atajadas cruciales que mantuvieron a su equipo en el partido.
Con este resultado, Boca Juniors deberá ganar su último partido ante Católica para asegurar su pase a los octavos de final, dependiendo de sí mismo para avanzar en el torneo.