Se incrementan las listas de espera para estudios ambulatorios e internaciones programadas, lo que agrava la condición de los pacientes y sobrecarga el sistema de salud público.
Se destaca el corte del plan remedial, un programa nacional que brindaba tratamiento para el 80-85% de las enfermedades crónicas y que se entregaba en centros de atención primaria, dificultando el acceso a la salud.
Además, se mencionan problemas con el PAMI y el recorte de prestaciones, lo que sobrecarga aún más la salud pública. Se describe la situación como una "tormenta perfecta" con hospitales al borde del colapso, escasez de insumos y desgaste del equipo de salud.
La falta de medicación para hipertensión y diabetes genera un aumento de crisis hipertensivas y comas diabéticos, mientras que la escasez de antibióticos anticipa problemas estacionales.