Se reporta un brutal asesinato en Pablo Nogués, donde la víctima, Sergio Irmira, quedó en medio de un tiroteo entre bandas.
Las imágenes muestran el momento del disparo y la caída de la víctima, evidenciando la impunidad de los criminales y el miedo de los testigos.
Se sugiere que podría tratarse de una guerra de bandas y se cuestiona la falta de acción policial a pesar de la identificación de los agresores.