Los apicultores producen no solo miel, sino también polen, propóleos y material vivo, incluyendo la cría de abejas reinas y celdas reales para la venta a otros apicultores. El año pasado, se criaron entre 5.000 y 5.500 abejas reinas fecundadas, además de una cantidad similar de celdas reales, que son las reinas antes de su eclosión.
El polen es un producto destacado por ser un alimento energético y dietético, rico en proteínas, minerales y aminoácidos esenciales. La actividad apícola también incluye la producción de miel, propóleos y material vivo, como abejas reinas y celdas reales, para abastecer a otros productores del sector.
En cuanto a la jalea real, su producción en Argentina ha disminuido considerablemente en los últimos 30 años debido a la gran cantidad de importaciones provenientes de China, principal productor y exportador mundial. Esto ha vuelto poco competitivo el mercado local para este producto.