La causa de los cuadernos se ve envuelta en controversias tras la declaración de un testigo clave, Jorge Basiga Lupo, quien afirmó ser "antiperonista" y sentir aversión por políticos de ese signo.
Lupo, quien recibió los cuadernos de Oscar Centeno, afirmó no saber lo que contenían pero instó a Centeno a entregarlos a la justicia. Sin embargo, su declaración sobre el origen y contenido de los cuadernos presenta contradicciones.
Las defensas buscan evidenciar un posible armado de la causa, señalando que el testigo pudo haber sido influenciado o manipulado, especialmente tras revelarse un contacto telefónico recurrente con un exjefe policial.
La fiscalía intentó salvar al testigo de su contradicción, pero su declaración de "oportunidad de accionar contra esa gente" y su confesión antiperonista generan serias dudas sobre la objetividad y la validez de la evidencia en el juicio.