La investigación sobre la desaparición de Loan continúa generando interrogantes a un mes del inicio del juicio oral. La inspección ocular realizada en la casa de la abuela, lugar donde Loan fue visto por última vez, arrojó datos desconcertantes para los investigadores.
Se cuestiona la hipótesis inicial de abandono de persona, y se plantea la posibilidad de secuestro o rapto. La presencia de perros rastreadores que habrían detectado el olor de Loan en vehículos de personas allegadas a la familia alimenta estas sospechas, aunque no es prueba concluyente de su participación directa en la desaparición.
Abogados de la causa señalan como un error no haber detenido a todos los presentes en el almuerzo familiar el día de la desaparición, incluyendo a la abuela. La falta de avances y el hermetismo de los implicados dificultan el esclarecimiento del caso y generan preocupación sobre el destino del niño.