Bolivia atraviesa la tercera semana de protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz, a quien exigen la renuncia. Al menos 20 rutas están cortadas, generando desabastecimiento en La Paz, El Alto y otras ciudades.
Ayer, manifestantes intentaron llegar a la sede de gobierno con pirotecnia, piedras, palos y dinamita, lo que obligó a la evacuación del lugar y a un fuerte operativo de seguridad. El ejecutivo acusa a seguidores del expresidente Evo Morales de instigar las protestas.