La crisis humanitaria en Sudán se agrava, con más de 19 millones de personas enfrentando hambruna y escasez de agua potable debido al colapso de los servicios básicos y la guerra civil.
Habitantes de zonas como el Nilo Oriental dependen de donaciones y camiones cisterna, con largas filas para conseguir agua. La situación se ve exacerbada por el hambre y la falta de vivienda, ya que miles de personas han sido desplazadas por los enfrentamientos entre facciones que buscan el poder.
Las Naciones Unidas emitieron un informe detallando la crítica situación, especialmente para niños y ancianos. La guerra civil, que comenzó hace más de cuatro años entre dos facciones que inicialmente se unieron para derrocar al gobierno anterior, afecta a casi la mitad de los 50 millones de habitantes del país.