El templo de San Francisco en Tucumán no solo es un centro espiritual con celebraciones eucarísticas y confesiones, sino también un espacio de encuentro para actividades sociales y comunitarias.
La pastoral social franciscana brinda asistencia a personas en situación de calle con desayunos y mercadería, además de organizar festejos por el Bicentenario de la Independencia, incluyendo un mini museo con reliquias históricas.
Se destaca la importancia histórica, cultural y arquitectónica del conjunto, que refleja la memoria colectiva y la identidad de la ciudad de San Miguel de Tucumán. La comunidad valora este espacio como parte fundamental de su historia y su paisaje.