Amnistía Internacional alerta sobre un récord de ejecuciones en el mundo en 2025, con 2.707 casos en 17 países, un aumento del 78% respecto a 2024. Esta cifra es la más alta desde 1981.
China, aunque no figura en el informe por clasificar sus datos como secreto de estado, habría ejecutado a miles de personas. Irán se posiciona como el principal ejecutor, con al menos 2.159 casos, casi el 80% del total mundial. Arabia Saudita le sigue con 356 ejecuciones, principalmente por delitos relacionados con drogas.
Cuatro países reanudaron las ejecuciones en 2025: Japón, Emiratos Árabes Unidos, Sudán del Sur y Taiwán. Sin embargo, Amnistía Internacional destaca que 113 países han abolido la pena de muerte, un avance significativo desde que la ONG comenzó su labor en 1977.