La tensión internacional escala a niveles críticos, reflejada en la caída del Bitcoin y el aumento del precio del petróleo. Las amenazas cruzadas entre el presidente Donald Trump y funcionarios iraníes, junto con la reducción del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, generan preocupación global.
Trump advirtió a Irán sobre el tiempo limitado para un acuerdo, mientras que Teherán respondió con amenazas. Se especula sobre una posible decisión de Trump de atacar nuevamente a Irán o mantener el cese al fuego. La situación se agrava con rumores de apoyo aéreo y de drones a Irán desde Rusia, y la negativa de EE.UU. a reconocer la veracidad de las capacidades iraníes.
El conflicto impacta directamente en la economía global, afectando las cadenas logísticas y la inflación. A pesar de las tensiones, el ministro de Relaciones Exteriores iraní busca vías diplomáticas a través de Pakistán, manteniendo conversaciones y negociaciones para buscar una propuesta que satisfaga ambas partes.