Se comenta sobre los problemas de salud digestiva que algunas participantes de Gran Hermano experimentaron debido a cambios en su alimentación.
La irregularidad en los horarios de comida y la ingesta de alimentos no habituales, como mucho arroz y papa sin suficiente verdura, habrían afectado el sistema digestivo de las concursantes.
A pesar de los inconvenientes, se destaca que recibieron buena atención médica y se recuperaron satisfactoriamente, pudiendo continuar en el reality.