El pastor Cinalli enfatizó la importancia de priorizar la oración por el Reino de Dios y Su voluntad, citando el ejemplo bíblico de Ana, quien pidió un hijo para servir a Dios y recibió bendiciones adicionales.
Explicó que al poner los intereses divinos en primer lugar, las necesidades terrenales son suplidas, contrastando con quienes se enfocan solo en lo material y no ven sus deseos satisfechos.
Citó a Pablo y a David para reforzar la idea de que la obediencia y el servicio a Dios deben ser la prioridad, incluso en la crianza de los hijos y en el liderazgo, como lo demostró Salomón al pedir sabiduría para gobernar.
Concluyó que la forma de orar es crucial, y que orar siguiendo el modelo del Padre Nuestro, enfocándose en Dios y Sus intereses, garantiza que las peticiones sean escuchadas y respondidas.