La ONU rechazó el mecanismo anunciado por Irán para gestionar el tráfico marítimo en el Estrecho de Hormuz, calificándolo de inaceptable. El secretario general, Antonio Guterres, a través de su portavoz, subrayó la necesidad de garantizar la libertad de navegación y advirtió sobre las consecuencias económicas globales, incluyendo crisis alimentarias y aumento de la inflación, especialmente en sectores vulnerables.
Irán había anunciado la creación de un organismo para gestionar el estrecho, lo que generó preocupación internacional. La ONU reiteró la importancia de mantener esta vía marítima estratégica abierta y sin restricciones por parte de ninguna entidad.