La ONU ha rebajado sus previsiones de crecimiento global del 2.9% al 2.5% para este año, alertando sobre el impacto económico de la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz.
El informe señala que la guerra ha interrumpido la tendencia de desinflación y que el aumento de la inflación se notará especialmente en las economías en desarrollo. El impacto en América Latina será mixto, beneficiando a productores de energía pero aumentando la presión fiscal en países importadores.
Los riesgos para el crecimiento incluyen la posible subida del precio del petróleo por encima de los 150 dólares por barril. Si esto ocurre, el crecimiento se quedaría en un anémico 2.1% y la inflación global subiría al 3.9%.
La ONU destaca que el crecimiento actual es débil debido a las consecuencias de la guerra estadounidense-israelí sobre Irak, y que el precio del petróleo debe mantenerse por debajo de los 100 dólares hasta junio y luego bajar a 80 dólares para alcanzar las previsiones de crecimiento.