Muma reflexiona sobre cómo su trauma infantil relacionado con la actividad física sigue afectándolo a sus 50 años, a pesar de disfrutar ahora del entorno del programa. Se pregunta por qué aún le cuesta ir al gimnasio.
Considera que la experiencia de 7 años de secundaria vividos como una "tortura" han dejado una marca difícil de borrar, pero busca activamente una experiencia reparadora a través del tratamiento actual.