Se expresa un saludo y un deseo de bienestar para la audiencia, reconociendo que en la vejez, a veces, las personas mayores pueden sentirse un poco de lado.
Se menciona la posibilidad de que los nietos no siempre visiten, lo que puede generar tristeza. Se habla de la experiencia de la edad (97 años) y se ofrece consuelo y compañía a través de la palabra y la conversación.
Se promete que en futuras emisiones se abordarán temas para entretener y llevar paz en los brazos de Jesús, quien ama incondicionalmente.