La médica Romina Neira relata la angustia de ser víctima de una maniobra delictiva donde usaban su nombre y matrícula para emitir certificados y recetas falsas.
Denuncia la falta de controles sobre los sellos de goma, a pesar de la implementación de recetas electrónicas, lo que permite que delincuentes usurpen la identidad de profesionales médicos y pongan en riesgo la salud de los pacientes.
El fiscal Fernando Garate está al frente de la investigación, que busca determinar el alcance de esta red de falsificación y la posible connivencia de autoridades o la falta de controles efectivos en el sistema de salud.