La doctora Romina Neira, cuya matrícula fue utilizada fraudulentamente, detalló cómo operaba la red de clínicas truchas en La Matanza. Neira relató que, además de la clínica Argentina Salud, tuvo que declarar en otras causas por recetas y certificados falsos a su nombre en diferentes localidades. La profesional enfatizó la facilidad con la que se puede falsificar una matrícula y ejercer ilegalmente la medicina, poniendo en riesgo a los pacientes.
La investigación expone las graves falencias del sistema de salud y los controles. La doctora Neira expresó su temor ante la posibilidad de que un paciente hubiera fallecido bajo su "firma" falsa, y la dificultad de probar su inocencia ante tales acusaciones. La situación evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de control y regularización en el sector salud.