Lucy, una participante del club del trueque de Ensenada, compartió su situación personal y la razón por la que asiste al trueque. Lucy vive con su esposo, quien sufrió un ACV y está postrado, su hija, que es docente y no le alcanza el sueldo para independizarse, y su nieto.
Lucy utiliza el trueque para complementar sus ingresos, ofreciendo productos de repostería y costura. Cambia sus productos por créditos, los cuales utiliza para adquirir otros bienes necesarios, como yerba. Destacó que el trueque le permite ahorrar y que colabora con otras compañeras del club.
Se profundizó en el funcionamiento del sistema de créditos, aclarando que no siempre equivalen a un peso y que su valor está determinado dentro del sistema de trueque. Se mencionó la posibilidad de intercambiar servicios por créditos, lo cual sería una opción interesante para quienes tienen habilidades específicas.
El programa también exploró la dinámica de participación, incluyendo la posibilidad de que niños como el nieto de Lucy participen intercambiando golosinas. Se planteó la pregunta sobre si es necesario un monto mínimo de dinero para obtener créditos al ingresar al club, una duda que quedó pendiente de respuesta por parte de Claudia.