Los problemas de salud mental en Argentina son una derivación directa de la angustia generada por la situación económica: cierre de fábricas, pymes, desempleo y la dificultad para cubrir necesidades básicas con salarios insuficientes.
Se describe un escenario donde la gente recurre a aplicaciones de transporte para sobrevivir, pero los ingresos ya no alcanzan. La situación se agrava con el crecimiento de personas en situación de calle y la represión policial a vendedores ambulantes, reflejando la dura realidad de la Argentina actual.