En Kenia, el aumento del precio del combustible ha provocado nuevas alzas en el país, afectando el transporte público y los negocios. La huelga de "Matatu" (minibuses) interrumpió la movilidad en la ciudad costera de Mombasa, dejando a pasajeros varados.
Los operadores de transporte retiraron sus vehículos en protesta por los crecientes costos operativos, limitando las alternativas para los usuarios. Las pequeñas empresas y comerciantes también han reportado una fuerte caída en el número de clientes. Estas protestas por el precio del combustible y los impuestos son recurrentes y suelen paralizar las principales ciudades kenianas.
Mientras tanto, las potencias del G7 se reúnen en París para evaluar las repercusiones del conflicto en Irán y la posible liberación de petróleo de países miembros para combatir el costo de vida. Irán anunció la creación de un organismo para gestionar el estrecho de Hormuz, y el presidente Trump amenazó con la "paz o la destrucción" si no se firma un acuerdo.