El juez Carlos Maíques obtuvo la renovación de su mandato como camarista de casación con 58 votos en el Senado, superando los dos tercios necesarios. Este logro, impulsado por el PRO y con el apoyo de 14 senadores peronistas, evidencia una fractura en el bloque del PJ y un movimiento de renovación interna que desafía la postura de Cristina Kirchner.
Maíques, cercano al PRO y ex ministro de Justicia de María Eugenia Vidal, tiene vínculos con casos sensibles como la causa de los cuadernos y la defensa de Ángelo Calcaterra. Su hijo, Juan Bautista Maíques, es el actual Ministro de Justicia, reforzando la conexión con el poder ejecutivo.
La votación a favor de Maíques, a pesar de su historial y cercanía con sectores opuestos a Cristina Kirchner, sugiere una posible debilitación de la teoría de "persecución judicial" dentro del peronismo. Este escenario abre la puerta a futuras negociaciones para cubrir vacantes en la Corte Suprema y la Procuración General de la Nación.