Se describe un escándalo en la Cámara de Diputados protagonizado por el diputado Leiva, quien realizó una "payasada" al ponerse una careta de Adorni. Esto generó enojo en Martín Menem, quien lo calificó de payaso.
Leiva defendió su accionar, argumentando que su voto era positivo y que la molestia de Menem se debía a que la careta representaba a uno de los "máximos delincuentes" del gobierno. Se sugiere que todo esto forma parte de una operación política.