Irán prepara un canon para el tráfico de Internet global a través del Estrecho de Ormuz, por donde no solo pasan hidrocarburos, sino también cables de fibra óptica que conectan Europa, Asia y Oriente.
La medida busca imponer un arancel a los cables submarinos que transportan datos, con la posibilidad de desconectar servicios digitales si no se cumple.
Medios estatales iraníes advirtieron a gigantes tecnológicos como Google, Microsoft, Meta y Amazon que deberán adaptarse a las leyes que Irán impondrá, incluso por la fuerza.
El objetivo es estrangular a estas empresas estadounidenses y ejercer mayor presión en el conflicto, utilizando los datos de Internet como nueva arma.