El Partido Justicialista (PJ) atraviesa un fin de semana de alta tensión interna, marcado por la disputa por el liderazgo y las candidaturas de cara a futuras elecciones. El reciente autolanzamiento de Sergio Uñac como candidato, con supuestos guiños desde la dirigencia del partido, evidencia las fracturas internas.
La pugna principal se da entre Sergio Uñac y Axel Kicillof por el liderazgo nacional y la candidatura presidencial para 2027. Paralelamente, se intensifica la disputa por la candidatura bonaerense, clave para el control territorial del distrito más importante del país. La Cámpora se posiciona como un actor relevante en medio de estas negociaciones.
Se mencionan los "silencios mixtos" de algunos gobernadores, quienes evitan pronunciarse claramente, y las señales que Cristina Fernández de Kirchner podría estar enviando, como el caso de Uñac. Se destaca un gesto de Uñac en el Senado al votar en contra de la postura del kirchnerismo en el caso Maíques, interpretado como una señal de independencia.
El clima político se describe como "incendio" y "muy caliente", con cruces y declaraciones que dividen al partido. La figura de Kicillof también enfrenta tensiones, como se evidenció en la legislatura con carteles y cánticos a favor de Cristina Kirchner. Se menciona a Jorge Brito como un posible referente para un sector de los gobernadores.