La figura de Axel Kicillof se perfila como un posible referente opositor ante una eventual reelección de Javier Milei, aunque su posición dentro del kirchnerismo y el peronismo genera debate.
Mientras algunos sectores lo señalan como un kirchnerista puro, otros dentro del propio peronismo lo critican por su enfoque en el conurbano bonaerense y su supuesta desconexión con las realidades del interior del país.
Esta fragmentación y las disputas internas dentro de la oposición podrían beneficiar al actual gobierno, que capitaliza el desorden de sus adversarios.
La falta de una estrategia unificada y la pugna por la "marca" kirchnerista dificultan la consolidación de un frente opositor sólido frente a la administración de Milei.