En el Hospital Borda, la jefa del departamento de trabajo social, María Evita, advierte sobre la grave escasez de profesionales en su área, con solo 14 trabajadores sociales para una población de entre 400 y 500 pacientes internados.
Esta falta de personal impide la conformación de equipos interdisciplinarios completos, esenciales para un abordaje integral y multidimensional de la salud mental. La jefa del departamento destaca que sin estos equipos, la atención de los pacientes se ve seriamente comprometida.
Se menciona que la baja remuneración y las precarias condiciones laborales desalientan a los recién graduados a trabajar en el hospital, similar a lo que ocurre con los psiquiatras, quienes prefieren el sector privado por mejores salarios.