Se recorre la Villa 31 junto a Gustavo, quien relata su situaci\u00f3n de calle tras perder su trabajo y no poder pagar el alquiler. Duerme en la vereda, utilizando lonas para protegerse, y a veces comparte el espacio con otros en situaci\u00f3n similar.
A pesar de las dificultades, Gustavo expresa que le gusta vivir en la Villa 31, pero no en la calle. Desea recuperar su trabajo y tener un techo propio. Menciona que la ayuda del comedor de Jala es fundamental para su subsistencia.