Se critica la irresponsabilidad de proyectar una situación económica optimista cuando la realidad en la calle es muy diferente. Se menciona que 24.000 empresas han cerrado, afectando a numerosos trabajadores, y que la gente en la calle percibe una situación distinta a la que se presenta en los medios.
Se contrasta el clima previo a las elecciones de 2023, con expectativas positivas, con el actual, donde las encuestas y testimonios indican que la gente "no da más". Se cuestiona si los inversores consideran la realidad de la calle y el impacto en los salarios.