Bolivia atraviesa una profunda crisis interna con protestas y bloqueos de calles que derivaron en enfrentamientos entre manifestantes y la policía en La Paz. Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Paz.
La justicia ordenó la detención de Mario Argollo, uno de los líderes de las marchas, y ya suman 90 los detenidos. El presidente argentino Javier Milei y otros mandatarios regionales han rechazado cualquier intento golpista en el país.
Los disturbios han llevado a que equipos bolivianos no puedan jugar en su país y deban hacerlo en Asunción.