La Paz, Bolivia, se convirtió en escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes afines a Evo Morales y la policía. Los disturbios se desataron por protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz, exigiendo su renuncia.
Los manifestantes reclaman por el desabastecimiento, el precio del combustible y la inflación. El gobierno, por su parte, acusa a Evo Morales de alentar las protestas. Hay al menos 90 detenidos y el país se encuentra parcialmente paralizado por bloqueos y movilizaciones.