El programa criticó duramente las recientes privatizaciones impulsadas por el gobierno, calificándolas de "escandalosas" y de entrega de soberanía. Se mencionaron específicamente el área nuclear y la empresa AISA (Agua y Saneamientos Argentinos).
Se cuestionó la decisión de paralizar el reactor nuclear argentino mientras se considera la adopción de un diseño estadounidense, lo que fue calificado como un "ataque a la soberanía" y un "robo descarado a los argentinos". La paralización del reactor Karem, con un 80% de avance, y la entrega de trabajo y ciencia acumulada fueron puntos centrales de la crítica.