El Estrecho de Hormuz, crucial para el tránsito de petróleo, se ha convertido en un punto de alta tensión internacional tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En febrero de 2026, Irán amenazó con cerrar el estrecho, provocando un bloqueo total a buques no aliados. La situación se volvió intermitente en marzo y abril, con ataques y contraataques que evidencian la importancia estratégica del paso marítimo en un mundo multipolar.
Este angosto paso conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico y es vital para la economía global. Su historia está marcada por el comercio, las guerras y la disputa de poder entre naciones.