El ejército de Estados Unidos, a través del mando central CENTCOM, informó haber impedido el ingreso de 84 buques comerciales con destino a Irán en el Estrecho de Hormuz, además de inmovilizar cuatro embarcaciones. Esta acción se produce en un contexto de alta tensión y negociaciones indirectas entre ambos países.
Irán denunció el bloqueo marítimo como una violación del alto al fuego, mientras que el presidente Trump reiteró la suspensión de un ataque militar contra la República Islámica, pero advirtió que las fuerzas estadounidenses permanecen listas para actuar si fracasan las conversaciones. La ONU, por su parte, se opone a cualquier proyecto que restrinja el libre tránsito en el estrecho, ya que es fundamental para el abastecimiento energético global.