Estados Unidos decidió extender por 30 días un permiso temporal que habilita la compra de petróleo ruso transportado por mar, en un intento por aliviar las tensiones en el mercado energético mundial provocadas por la interrupción de suministros en el estrecho de Ormuz.
El Departamento del Tesoro emitirá una licencia general que permite durante 30 días el acceso a crudo ruso ya embarcado en buques sin violar las restricciones vigentes, con el objetivo de garantizar abastecimiento a países con alta dependencia energética.
Según el secretario Scott Vessent, la medida busca dar margen adicional a los países afectados y proporcionar mayor flexibilidad. Se especula que esta medida podría afectar la capacidad de acumulación de reservas de China.