Un menor de 15 años, considerado un asesino a sangre fría, fue detenido en Rosario tras estar involucrado en la muerte de un playero en una estación de servicio y de dos taxistas. A pesar de ser inimputable por su edad, el joven acordó colaborar con la justicia como testigo protegido y será trasladado junto a su familia a una casa fuera de la ciudad.
El adolescente se comprometió a revelar quiénes lo habían contratado para cometer los crímenes. La justicia investiga las circunstancias de las muertes y la posible red de criminalidad detrás de estos actos.