Adela Condarco Gutiérrez expresa su profundo malestar y la sensación de traición del pueblo boliviano hacia el gobierno de Rodrigo Paz. Critica la gestión autoritaria mediante decretos y la falta de transparencia en el uso de los fondos públicos. Denuncia que el gobierno ha quitado subsidios, afectando gravemente a los transportistas y al bolsillo de la gente, mientras los motores de los vehículos se arruinan por la mala calidad del combustible.
Además, condena la represión policial contra campesinos y mineros, y denuncia que los medios de comunicación están "vendidos al Estado", no informando sobre la agresión y humillación que sufren los sectores más vulnerables. Adela hace un llamado a la dignidad y a la resistencia, afirmando que prefieren "morir antes que esclavos vivir".