Se discute la falta de "fiebre mundialista" a pocas semanas del inicio del torneo, atribuyéndolo a la vida cotidiana y otros "líos" en la realidad argentina.
Se menciona que la atmósfera futbolística podría cambiar a partir del 1 de junio, coincidiendo con la Finalissima ganada por Argentina. Se debate sobre los favoritos para ganar el Mundial, con opiniones divididas.
Surge la propuesta de que en el futuro solo jueguen jugadores nativos de cada país, mencionando el caso de los "europibes" como Nico Paz y la formación de los hijos de Messi en Argentina.