Cuba atraviesa una profunda crisis humanitaria, con cortes de luz de hasta una hora y media y calles desiertas debido a la escasez de combustible y combustible.
México y Uruguay enviaron ayuda humanitaria, incluyendo 1.7 toneladas métricas de suministros esenciales, buscando aliviar la situación. La presidenta de México destacó la gravedad de la crisis interna y la presión sobre el país tras el corte total del suministro de energía por parte de Estados Unidos.
La situación se agrava por el bloqueo estadounidense y la amenaza de Donald Trump de una denuncia penal contra el presidente cubano por la muerte de pilotos en 1996. La industria hotelera, pilar económico de la isla, también se ve afectada, generando una parálisis total en el país.