Un jurado de una corte federal en Oakland, California, desestimó la demanda de Elon Musk contra OpenAI y sus cofundadores por haber sido presentada fuera de plazo. Musk alegaba que la empresa de inteligencia artificial había abandonado su misión original de beneficiar a la humanidad, buscando enriquecer a inversores a expensas de su estructura sin fines de lucro.
La jueza encargada del caso confirmó el veredicto del jurado, cerrando una batalla judicial clave en el sector de la IA. La demanda tenía el potencial de transformar el ecosistema empresarial e inversor en torno a la inteligencia artificial.