Matías Tabar, el contratista que refaccionó la casa del vocero presidencial Adorni, ratificó sus acusaciones y presentó documentación para respaldar sus dichos sobre los 246 mil dólares en cuestión. Tabar afirmó no ser un mentiroso y demostró con papeles y archivos que sus afirmaciones son comprobables.
La fiscalía tomó nota de la evidencia presentada por Tabar, a pesar de los esfuerzos del presidente Milei y el equipo digital de Adorni por desestimar las declaraciones del contratista. Se anticipa una semana decisiva para el futuro judicial de Adorni, quien podría enfrentar complicaciones legales.