Se analiza el impacto del conflicto en Medio Oriente en el precio del petróleo y la consecuente presión inflacionaria a nivel global. Esto complica la situación de Argentina, que necesita acceder a los mercados internacionales para refinanciar su deuda.
Se cuestiona el programa antiinflacionario del gobierno, basado en el atraso cambiario y la caída del poder adquisitivo de los salarios. Se plantea la incertidumbre sobre las medidas que tomará el gobierno ante un escenario mundial cada vez más complicado.