Un ciudadano boliviano, jubilado y representante de una junta vecinal, se refirió a la economía del país, señalando que la inflación afecta principalmente al pueblo y que el aumento de precios de alimentos y la falta de transporte perjudican a quienes viven de actividades diarias. A pesar de esto, reconoció que las medidas del gobierno actual han logrado disminuir la inflación y nivelar los precios, a pesar de la herencia de un gran déficit fiscal.
Si bien no defendió al gobierno, admitió que se han exigido mejoras en la calidad de la gasolina y el cumplimiento de promesas. El principal problema actual, según su criterio, es la vulneración a la ciudad de La Paz, y no la subida del precio del combustible, que aumentó un 160% tras la quita de subsidios.