El Poder Judicial de Chubut confirmó la causa de muerte del niño, indicando síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y daño multiorgánico, derivados de un proceso infeccioso pulmonar (bronquiolitis, bronconeumonía) relacionado con traumatismo craneoencefálico. Los peritos determinaron que el mecanismo de muerte fue por hipoperfusión tisular grave, es decir, murió a causa de los golpes recibidos.
Se encontraron 20 lesiones cerebrales, lo que descarta la sospecha inicial de síndrome de sacudón como única causa. La fiscalía mantiene la imputación contra la madre por homicidio calificado, aunque la figura podría cambiar a abandono de persona. Los informes médicos revelaron graves daños en órganos vitales y antecedentes de problemas respiratorios previos.
El cuerpo interdisciplinario forense determinó que, si bien existían las enfermedades preexistentes, la muerte fue desencadenada por los golpes. La posible recalificación a abandono de persona se debe a que los progenitores tienen el deber de cuidado y no lo cumplieron, permitiendo que el niño muriera en esas condiciones.