Una niña de 13 años, Renata, falleció por ahogamiento en una pileta terapéutica de un centro especializado, presuntamente por abandono y negligencia del personal a cargo.
El padre de la menor, Ignacio, denunció que no recibió explicaciones por parte del centro y que tuvo que reconocer el cuerpo de su hija en la sala de emergencia. La investigación, a cargo del fiscal, se basa en videos de seguridad que muestran a los cuidadores distraídos con sus teléfonos celulares mientras la niña se ahogaba.
Las imágenes revelan que Renata, dependiente y sin chaleco salvavidas, ingresó a la pileta sin supervisión adecuada. Los guardavidas, que debían estar atentos, estaban utilizando sus celulares y no se percataron de la situación de la niña durante 27 minutos, hasta que fue demasiado tarde.