La compleja historia de Chipre se remonta al dominio otomano y británico. En la década de 1950, movimientos nacionalistas greco-chipriotas buscaron la unión con Grecia, enfrentándose a los británicos, mientras los turco-chipriotas se oponían.
En 1960, se acordó la independencia de Chipre bajo condiciones específicas: presidente greco-chipriota, vicepresidente turco-chipriota, reparto de escaños 70-30, y prohibición de unirse a Grecia o Turquía. Grecia, Turquía y Reino Unido se convirtieron en potencias garantes.
El sistema de reparto de poder colapsó, llevando a la violencia étnica. En 1974, tras un golpe de estado respaldado por una junta militar griega, Turquía invadió la isla, ocupando el norte y separando permanentemente a las comunidades.
En 1983 se proclamó la República Turca del Norte de Chipre. A principios de los 2000, se abrieron puestos de control y la ONU presentó el Plan Anán para reunificar la isla, pero fracasó.