Se discute la situación de los presuntos testaferros de Tapia y Villino, quienes aparecen como dueños de una mansión en Pilar. Se compara la atención mediática y judicial de este caso con la declaración del plomero de Adorni y la tarotista de la esposa de un funcionario, sugiriendo una aparente disparidad en la relevancia de los casos.
Se anticipan novedades sobre la causa de la quinta de Pilar, con la posibilidad de que regrese a la jurisdicción de la capital. Se menciona la próxima declaración de Racio Marín, presidente de YPF, y el anuncio de un RIGI por 25 mil millones de dólares.