El gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia enfrenta 40 a 45 puntos de bloqueo a nivel nacional, con La Paz y El Alto cercadas, generando desabastecimiento de alimentos y combustible. Las organizaciones sociales exigen la renuncia del presidente por incumplimiento de promesas de campaña y por la ley 1720, que consideran perjudicial para la pequeña propiedad agraria.
La población también se queja por la baja calidad del combustible, que ha dañado vehículos. A pesar de las movilizaciones, no se vislumbra una respuesta adecuada del gobierno ni una señal clara de diálogo.