Argentina atraviesa un período de récord en su producción, no solo en cosecha, sino también en la extracción de gas, petróleo y litio, además de un aumento en las exportaciones de carne.
Se critica la denominación de "fascistas" a quienes defienden estas políticas, argumentando que el fascismo se caracteriza por el control estatal total. Se menciona que la apertura indiscriminada de importaciones es un oxímoron, especialmente dentro del Mercosur.